miércoles, 26 de junio de 2013

HASTÍO INFORMATIVO





Uno enciende la radio por las mañanas y no deja de escuchar la trilogía mágica: Undargarin, Bárcenas, ERES andaluces......según la adscripción del locutor se incide más en un caso que en otro....luego un par de apuntes sobre "asuntillos menores"....tal concejal, tal director general autonómico....hasta llegar a los deportes.
Resulta curioso que la avalancha de informaciones que recibimos sea cada vez menos trascendentes. A fin de cuentas al cabo de un par de meses ya todo el mundo se ha cansado de la misma historia y el escándalo que iba a remover los cimientos del Estado queda en agua de borrajas, en una noticia machacona y escasamente atractiva que suele acabar con un zapping a otro canal.
Y no es de extrañar la pérdida de interés de la ciudadanía por asuntos judiciales que se eternizan en farragosas instrucciones de sumarios que, al cabo de años, dan lugar a sentencias que ya no interesan a nadie. Se suceden informaciones altisonantes, apasionados cuando no chabacanos debates televisivos (ayer pude ver uno que consiguió sumergirme en la más absoluta vergüenza ajena) primeras páginas de diarios estruendosas,,,,,,,para el vacío más absoluto.
¿Sirve para algo tanta griterío? Si la corrupción no es combatida desde dentro, nada sirve todo el tinglado que genere, por mucho ruido que haga. Si a un chanchullo no le sigue nada más que alguna dimisión de cara a la galería y un inagotable proceso judicial que no concluye en nada, para ese viaje no se necesita casi ninguna alforja,
A la hora de la verdad si las entrañas del aparato político-administrativo están podridas, poco puede hacer un medio que denuncia una corruptela. Acaso ganar oyentes puntuales, pero poco más. Una corrupción generalizada como la española no se arregla a golpe de titular y de sumario de televisión. Requiere de una aparato interno de controles exhaustivos y funcionarios independientes,
El resto son brindis al sol

No hay comentarios:

Publicar un comentario