martes, 29 de octubre de 2013

SELECCIÓN Y FORMACIÓN

La selección de personal es una de las cuestiones más trascendentales en el ámbito de cualquier organización. De todos es conocido que el capital humano es el principal activo con que todo departamento intenta alcanzar los objetivos para los cuales ha sido concebido.
Una buena selección de personal es casi una garantía de éxito futuro, mientras que la inadecuación del personal a unos puestos es un lastre que difícilmente puede ser superado. Respecto del Cuerpo Técnico Superior en alguno ámbitos como la Comunidad de Madrid se ha consagrada el dudoso sistema de Libres designaciones para cubrir los puestos de un nivel 26 en adelante. Hablamos de dudosos porque va en contra de la regla general de la provisión de puestos por concurso de méritos, que ha inspirado casi todas las legislaciones de función pública y que ha sido habitualmente sorteados por los ámbitos autonómicos y locales.
Dejando de lado los aspectos legales, no es infrecuente el encontrarse con situaciones de tensión generadas por la ausencia de respuesta inmediata del nuevo incorporado al puesto cuyas funciones debe de desempeñar. En realidad existe la creencia generalizada que la incorporación de un miembro del cuerpo Técnico supone la solución inmediata a los problemas del centro, sin tener en cuenta el breve periodo de adaptación que todo trabajador necesita cuando asume nuevas responsabilidades profesionales. Entonces empieza a surgir un peligroso círculo vicioso de desconfianza mutua entre el jefe del departamento y el nuevo incorporado: el ingresado empieza a dudar de su capacidad para el puesto y el superior de si selección ha sido la adecuada.
Es un principio esencial de todo proceso de gestión de personal que los periodos de adaptación a nuevos destinos deben de estar acompañados con una comprensión de las carencias del personal de nuevo ingreso. Cuántas veces hemos visto en el mundo del deporte como el rendimiento profesional de un deportista va creciendo con el paso de los años, a medida que va puliendo aspectos y va ganando confianza en sí mismo. Es ahí en donde surge la diferencia entre el mero “jefe” y el auténtico “gestor de equipos”, mientras que el primero a lo más que aspirará es a sobrevivir a diario en unas circunstancias más o menos favorables (cuando son negativas suele naufragar) el segundo irá puliendo poco a poco a sus trabajador, percibirá su mejora progresiva y terminará en un punto de perfecta sincronización con el mismo que concluirá con el ideal de todo sistema organizativo: la delegación de competencias o al menos la distribución correcta de las mismas.
Lógicamente este no es un proceso fácil, no siempre resulta posible; en ocasiones simplemente no se rinde lo suficiente o la comunicación entre jefe y subordinado no es la adecuada. Pero en cualquier análisis del liderazgo ejecutivo actual se tienen que partir de una premisa esencial: el mayor grado de compromiso o cesión debe de venir del superior jerárquico. Es a él a quien le corresponde la labor de integrar al recién llegado, solventar sus dudas y solucionarle los problemas. Es un labor ardua, pero sostenida en el tiempo puede dar lugar a resultados muy beneficiosos.

martes, 15 de octubre de 2013

LOS CANALES ALTERNATIVOS




Resulta paradójico la pérdida importancia de la prensa escrita a medida que avanza la tecnología y las redes sociales se imponen especialmente en la gente joven. En realidad la llamada prensa se suelte identificar con la época anterior, con el sistema que nos ha llevado a la crisis galopante y la corrupción desenfrenada. La red social tiene la ventaja de su inmediatez, y de suponer la más clara expresión de la llamada "libertad de expresión", de poder dar a conocer una opinión sin cortapisas en tiempo récord.
La prensa tradicional huele un poco a naftalina. Han sido demasiadas su manifestaciones de parcialidad, su alianza nada disimulada con poderes fácticos, su utilización de deber de información en función de unos intereses concretos de contenido económico, la reiteración constante de tertuliano profesionales que se acomodan a espacios radiofónicos y televisivos con afan doctrinal.

Es posible que su época hay pasado. Que las nuevas generaciones quieran conocer directamente aquellos que acontece a su alrededor sin intermediarios. Que las mentiras firmemente sostenidas hayan cansado a generaciones sin futuro. que Twiter y Facebbok sean los canales de comunicación de esas nuevas hornadas de sufridos ciudadanos que no encuentran trabajo, aguantan horarios inhumanos o se ven con la angustia de pagar facturas sin que nadie les de una alternativa.

Nuevas épocas, nuevas miras

domingo, 13 de octubre de 2013

LA FALACIA DE LA EXTERNALIZACIÓN

No es infrecuente es ver como muchas actividades administrativas son externalizadas a empresas. En teoría responde al viejo axioma que determinadas prestaciones pueden ser mejoradas por las empresas privadas. No cabe duda que en ocasiones esto puede ser cierto; de hecho en sectores estratégicos como sanidad o educación la concurrencia de oferta pública con la privada produce efectos beneficiosos.
Pero en la fiebre externalizadora de buena parte de nuestras Administraciones no se esconde sino una manifestación más del caciquismo de Estado referido en las anteriores entradas. La adjudicación de tal actividad en realidad responde a dos premisas: la huida de los requisitos del Derecho Administrativo y el beneficio de los responsables de las entidades adjudicatarias, cuyos dueños suelen tener vínculos con los altos mandos públicos.
El caso Undargarin puede ser señalado como ejemplo palmario de lo expuesto, aunque por la notoriedad del personaje y la trascendencia de la noticia esconde la práctica habitúal en el sector público español. En la formación, por ejemplo, se suelen dar numerosos ejemplos de lo expuesto; se empezó por extender a consultoras la impartición de cursos y hasta masters en principio con figuras mas asimiladas al ámbito privado (coaching, motivación de equipos, técnicas de negociación....) para luego alcanzar materias puramente administrativas en la que un mínimo de coherencia indica que deben de ser prestados por funcionarios públicos. simplemente por motivos de especialización profesional. Algo así como si a un funcionario se le adjudicara el dar un curso sobre evolución de estrategias publicitarias de grandes superficies.Claro que un rastreo ene el accionariado de la empresa adjudicataria sacaría a la luz no pocas explicaciones.
Consecuencias: para el capital humano administrativo, falta de calidad en la formación y des motivación profesional el verse cortada otra fuente de ingresos. Para el mercado, nuevo supuesto de competencia desleal que provica la quiebra del legal y garantiza el mercado cautivo del que cuenta con la tecla adecuada paar la adjudicación